Ley de Presupuestos del Estado 2012: La jornada de trabajo,


     Nada ha cambiado en la redacción final de la regulación de la jornada de trabajo del Sector Público que finalmente se contiene en la Disposición Adicional Septuagésima primera de la Ley de Presupuestos del Estado para el 2012, respecto a lo ya avanzado en anterior entrada.

Por tanto, para los funcionarios, vuelta a la situación anterior a la entrada en vigor del EBEP, en la que los Tribunales interpretaron sistemáticamente que la jornada máxima de  las 1.647 horas anuales  (art.2.1  de la Resolución de 20 de diciembre de 2005) se establecía, paradójicamente como indisponible -máxima y mínima (sic.)-. Ahora, además, se aplica al resto de personal, y, por tanto, también al laboral.

Ahora bien, la cosa, que la Ley resuelve con garbo considerable, se las trae en cuanto a aplicación.

Algunos apuntes en trazo grueso:

¿Qué significa la expresión “treinta y siete horas y media semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual? Se establece es el número de horas de trabajo efectivo en cómputo anual; y, por tanto, no es obligatoria una jornada general semanal mínima obligatoria de 37,5 horas.

¿1.647 horas anuales? No me digan de donde sale este cálculo. Algunos sostienen lo siguiente: computando 37,5 horas semanales o 7 horas y 30 minutos de jornada diaria, tendríamos un total de 1.957 horas y 30 minutos anuales (cómputo de 52 semanas y 1 día). A esas 1.957 horas y 30 minutos se le descuentan las horas totales de las vacaciones anuales, moscosos y festivos establecidos reglamentariamente, y de ahí tendríamos aproximadamente las 1.647 horas efectivas al año. Pero a mi no me sale eso, y, además, si fuese así, la cosa sería grave, porque a mi juicio sería un error computar moscosos (¿cuántos?, ¿cuentan las licencias?, ¿todas?…).

Hasta donde yo llego la cifra ya venía en la Resolución de 15 de noviembre de 2002 de publicación del Acuerdo Administración-Sindicatos para el periodo 2003-2004, para la modernización y mejora de la Administración Pública; de ahí pasó a Resolución de 10 de marzo de 2003; y de ahí a la Resolución de 20 de diciembre de 2005 vigente hasta el momento. Con ello se demuestra que, a pesar de la interpretación mantenida por los Tribunales, se trataba de una jornada máxima, un límite, y no de una jornada mínima obligatoria. En todo caso, ahora no tiene mayor interés. Lo que sí tiene interés sería clarificar el cálculo para conocer los criterios. Sin conocerlos, creo que licencias y permisos se computarán como de trabajo efectivo.

¿Negociación? El calendario laboral, la jornada y los horarios, son materias objeto de negociación colectiva (artículo 37.1 m EBEP). ¿Y de no llegarse a acuerdo? Entonces los determinará la Administración, pero tal determinación implicará una importante labor interpretativa, porque habrá que determinar qué parte de los Pactos, Acuerdos o Convenios vigentes se oponen a lo establecido en la Ley de Presupuestos. Hemos de tener en cuenta que las normas colectivas tienen normalmente una importante densidad en materia de horarios, turnos, calendarios, retenes…, y señalar qué parte queda derogada dependerá de cómo se quiera implementar el aumento de horario. Si no hay acuerdo habrá que aplicar criterios de mínima incidencia o máxima conservación de lo pactado. Por ello, ha de tenerse en cuenta que a todos interesa una aplicación negociada, y principalmente a la Administración si quiere obtener un resultado que aporte eficiencia a los servicios.

¿Trabajo efectivo? También aquí hay margen de interpretación que podrá ser reducido en parte con la doctrina comunitaria sobre tiempo de trabajo (el tema más conocido es el de las guardias médicas).

¿Puede fijarse en un Pacto, Acuerdo o Convenios una jornada general superior?. Teóricamente sí, pues la DA 71 señala que la jornada general”no podrá ser inferior…” No obstante y vista la tendencia homogenizadora mostrada por los Tribunales hasta el momento, no parece probable que se den supuestos de aumento en lo que se refiere a la jornada general.

¿Cómo afectará a las jornadas existentes? Los que tengan 35 horas pasarán a las 37 y media; los que tengan 37 y media a 40; ¿y los que tengan 40 en una Administración con jornada ordinaria de 35 horas? La cuestión se las trae porque habrá que respetar la legislación laboral en su caso y la normativa comunitaria. Hay que respetar esos límites, pero también vigilar que la norma afecta a todos por igual.

¿Desde cuando se computa? Desde el 1 de julio de 2012 todos los empleados públicos con jornada general han de realizar, 1.647 horas de trabajo efectivo. Pero esto no es realista porque difícilmente se podrá implantar la variación antes del otoño. En el caso de que se quiera actuar razonablemente, porque si se quiere implantar a machamartillo se hará con los problemas consiguientes y   la falta de colaboración de empleados y sindicatos. No sería desacertado establecer un periodo transitorio de aplicación imperfecta o “suave” y una negociación para que la ampliación sirva realmente a la mejora del servicio público.

¿Y las retribuciones? Realmente se trata de una nueva reducción de retribuciones. La Ley dice “sin aumento alguno de retribuciones” o, lo que es lo mismo, con una reducción de retribuciones. Donde la cuestión se va a reflejar claramente es en los contratos a tiempo parcial que o bien aumentan la jornada manteniendo las retribuciones o se les reducen las retribuciones al ser la jornada comparable de trabajador a tiempo completo superior. En el caso de administraciones con muchos contratos a tiempo parcial, mucho me temo que se pretenda reducir las retribuciones manteniendo el horario; sin embargo, la cuestión no resulta de fácil encaje sin proceder a una variación de sustancial de condiciones de trabajo.

Lo deseable sería una aplicación del aumento con bisturí y no con hacha.Una aplicación reflexionada y pactada puede dar lugar a evidentes ahorros y eficiencias. Pensemos en la eliminación de retribuciones extraordinarias (horas extras, gratificaciones, superiores categorías); su eliminación es justa y adecuada en la situación actual y se pude alcanzar mediante el mantenimiento de una jornada ordinaria menor y la estructuración de bolsas de horas para los periodos de mayor actividad…

Pero para eso hay que entrar en harina y mucho me temo que eso va a ser muy difícl en la mayor parte de los Ayuntamientos. Con lo que: más ajustes sin reforma. Sobre el papel más eficiencia, en la práctica me temo que mas atonía.

Ah, no quiero olvidarme de dos cosas:

– los Pactos, Acuerdos y Convenios contrarios al aumento no se derogan sino que se suspenden…sine die.

– y, como en cada CCAA el sistema de permisos es diferente (¡muy diferente!), el número de horas anuales, al final, también lo será.

Hasta el próximo ajuste.

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2 comentarios to “Ley de Presupuestos del Estado 2012: La jornada de trabajo,”

  1. y ¿se puede por parte de la administración obligarte a hacer 7 horas de trabajo diário a cambio de aumentar el nº de días, es decir turnos o jornadas, un total de 15 en un año, que debes ir al trabajo?. Lo digo porque esta es la propuesta de la administración para mi caso, funcionario, que trabajo en turnos rotativos mañana y tarde de lunes a domingo. Mientras el resto de trabajadores de turno diurno les aumentan media hora su jornada, en nuestro caso, nos aumentan dias. Dividiendo 1665 horas de trabajo efectivo anuel entre 7, resulta que solamente no voy al trabajo los 22 dias laborables de vacaciones anuales y los descansos semanales. Y yo pregunto ¿donde estan los festivos?

    • Lo que dice la ley es que la jornada completa ha de ser de 37,5 horas semanales de media. Es decir las 1665 horas de las que hablas que es la “jornada en cómputo anual” y luego está la jornada diaria que en tu caso sería de 7 horas. pero lo realmente relevante en cuanto a festivos, vacaciones y días de libre disposición. Para el cálculo, lo que se hace es tener en cuenta que el año tiene 52 semanas y 1 día para los años no bisiestos y de ahí salen 1.957 horas y media. De esa cifra han de restarse los 22 días de vacaciones, 3 de libre disposición y fiestas oficiales -estatales, autonómicas y locales- y para trabajadores de oficinas 2 días más -24 y 31 de diciembre; computando 7,5 diarias por día libre. De esa resta es de donde salen las 1665 horas de las que hablas, que ya contienen tu derecho a vacaciones, festivos y demás. Si trabajas a turnos, está claro que debes recibir retribución por la turnicidad -en el específico o en otro complemento similar para los laborales, y si trabajas en festivo lo mismo. Lo que ocurre en tu caso, y ahí tienes razón, es que si resulta que al final sólo libras 22 días, tus derechos se están cercenando, y es evidente que si trabajas en festivo, el descanso semanal has de tenerlo otro día. En resumen, creo que llevas razón, y debería mirar el convenio po pacto colectivo por el que te riges. El aumento de jornada no habilita para todo; por ejemplo, si en el convenio o pacto un trabajador tiene jornada continua, no puede transformarse, aprovechando el aumento, en jornada partida.

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